profesor

Si tu vocación es ser profesor/a, no desistas... ¡Merece la pena!

Tuve claro que quería ser profesora desde que era pequeña. Todo empezó cuando ayudaba a mi hermano a hacer los deberes. Me encantaba enseñarle matemáticas, ayudarle a sumar y restar, mostrarle cómo usar la calculadora… Su satisfacción al aprender me hacía tan feliz que fue ahí cuando decidí que cuando fuese mayor quería ser profesora. Y tras muchos años y horas de esfuerzo pude cumplir mi sueño. Después de la carrera y el máster, preparé la Capacitación con el Centro de Idiomas y obtuve mi certificado.

El cuento de nunca acabar

Hace ya ocho años que escribí este blog que os dejo a continuación. Cuando mis dedos golpeaban el teclado del mi ordenador redactando estas líneas me sentía inmerso en cuerpo y alma en el estudio y preparación de una oposición pública. Eran muchos los sentimientos que afloraban en mí, ilusión, esperanza, desasosiego en algunos momentos, fortaleza y decisión.